
Con la nueva Administración y Donald Trump como el 47 Presidente de los Estados Unidos, se anticipan cambios significativos en el sector salud. Un sector sensible políticamente, porque la salud es un tema que nos afecta a todos como miembros de esta sociedad.
Los cambios abarcan desde nombramientos clave en agencias e instituciones que tienen que ver con la implementación y regulación de las políticas de salud pública hasta reformas en programas federales de salud como Medicaid, Medicare y ACA.
El Presidente Donald Trump ha insistido públicamente en que no tocará los beneficios de la Seguridad Social que la sociedad americana ha conseguido a través de programas que ofrecen acceso a la salud a la población de bajos ingresos, pero ha dejado claro que buscará eliminar el "tremendo fraude" del sistema y equilibrar estos programas con las metas presupuestarias de la nación.
La nueva administración ha propuesto recortes de financiamiento y modificaciones regulatorias en Medicaid, el programa de salud federal para personas de bajos ingresos.
Los recortes de financiamiento buscan reducir el gasto federal en Medicaid en hasta $2 billones en los próximos 10 años, lo que podría afectar la financiación estatal y la capacidad de los estados para mantener la cobertura.
Entre los cambios previstos se plantean los requisitos laborales, para exigir a los beneficiarios que trabajen o realicen servicio comunitario 80 horas al mes para conservar su elegibilidad, lo que podría generar barreras para ciertos grupos de la población.
Si se reducen los fondos federales, se podrían afectar hospitales y clínicas, especialmente en zonas rurales, limitando la disponibilidad de servicios médicos esenciales.
Las reformas que se avizoran en programas como Medicaid han generado un debate intenso. Mientras la nueva administración argumenta que buscan reducir costos y promover la autosuficiencia del Estado, los opositores advierten que estos cambios podrían incrementar la desigualdad en el acceso a la salud y debilitar la infraestructura médica del país.
El Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, que supervisa Medicaid, está identificando actualmente dónde necesitará recortar $880 billones en gastos durante la próxima década para alcanzar los objetivos establecidos en el presupuesto de la nación.
Algunas de las estrategias de la nueva administración para reducir los costos de los programas de salud y equilibrarlos con las metas presupuestarias son:
Cambio a financiamiento en bloque, recortes a financiación de ACA para Medicaid, reducción de fondos federales, agregar requisitos de trabajo, imponer barreras a la inscripción a los programas.
Lo recomendable es analizar con calma toda la información que está generando este debate nacional. Tienes que estar claro cómo estos cambios afectarían tu bienestar y el de tu familia, y tomar la acción más acertada para adaptarse a las nuevas regulaciones.
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